¡Roja directa!
Fuente: solteras y maravillosas.
10 del 2 de 2012
Supongo que para ambos sexos, tanto la paciencia como la tolerancia siguen una relación inversamente proporcional a la edad, y es que pasados los treinta uno ya tiene bastante claros los límites que pueden superarse y los que no. En este post os voy a contar una experiencia personal en la que hubo roja directa, es decir, expulsión inmediata del campo de juego que vendría a ser mi círculo sentimental. La situación fue, resumiendo:
Somos Martes, quedo con mi químico súpermono que tiene tanta inteligencia como poco tacto, pero antes me voy de shopping y me compro un fantástico bolso Guess de súpermegahiperrebajas para poder darle la patada al Louis Vuitton falso que me regaló mi ex y que seguía utilizando a modo de recordatorio de que las cosas no son lo que parecen.
En esas que con bolso nuevo y encuentro divertido con mi ligue virtual, todo es tan chachi que decidimos volver a vernos el Viernes si tenemos la suerte de coincidir por la noche cuando yo vuelva de una fiesta de cumple que se celebra en Barcelona y él de su quedada. Después de eso llega el Miércoles y el Jueves: esos dos días me pongo mala malísima rollo treintainueve de fiebre; evidentemente los diez grados negativos de París me han pasado factura... sea como sea, yo me recupero para el Viernes, principalmente porqué ¡¡¡tengo un bolso Guess para estrenar!!! al mediodía confirmo mi asistencia a la fiesta de cumpleaños y le envío un mensaje a Don TeconocíenBadooyquedécontigonoséporqué para advertirle de que quizá podamos vernos por la noche, tal como habíamos quedado, y me diceeeeeeeeee:
-aún estás enferma...
-ya no tengo fiebre, un poco resfriada quizás.
-pero aún habrá bichitos por ahí XD- ¿XD? pienso en lo fácil que es suavizar la situación con un maldito emoticono- y yo ahora no puedo permitirme el lujo de caer enfermo- obviamente empiezo a hacer sinapsis a tope y de mi traducción simultánea deduzco un: mejor no quedamos no vayas a contagiarme ¡¡¡¿perdonaaaa?!!!! y entonces es cuando visualizo en mi cabecita un adióooooooooooos hasta nuncaaaaaaaa y decido llevarlo a cabo con un educado, mosqueado y largo despido en el que me regocijo descargando toda mi ira.
Desde el oscarizado te veo como una amiga, pocas frases me habían impactado tanto. Total, que después de un larguísimo e intenso debate de hora y media, el chico acaba reconociendo que quizá no se ha expresado bien y que ha sido bastante torpe. Entonces, cuando yo empiezo a ver un destello de luz y empiezo a plantearme cambiar la roja por una tarjeta amarilla, va y me dice:
-¡ya lo entiendo! tú te morías de ganas de quedar conmigo y como yo no he mostrado tanto interés..... ¡te ha invadido la desesperación al ver que yo no te correspondía! pobrecita... - Pues sí, si alguien tenía la duda, sí era posible meter la pata aún más.
...Y así fue como le di puerta a Don químicosinescrúpulosconelegoelevadoalaenésimapotencia.
FIN
3debfc75-7ea6-3b84-aa52-87cc28b4c7e9



