Pelis: el origen del planeta de los simios

Fuente: Los calcetines no tienen glamour.
2 del 9 de 2011

O “la de los monos”, que el título es muy largo.

 Yo también echaba de menos destripar una película sin pudor ni pena ni nada. Así que fui al cine a ver “la de los monos”, menos mal que tenía un 2×1 en las entradas porque…

 Pues ahí está el prota buscando la buscadísima cura para el alzheimer y probándolo en monos, como no. Pero resulta que no les hacen ni un mísero reconocimiento a los pobres monitos  porque, después de que una de las monas más inteligentes se vuelva “tó loca” y acabe con su financiación se dan cuenta de que acababa de tener un monito y por eso estaba rabiosa como Shakira. Pero claro, ahora ya se había ido a la mierda los ensayos, así que tienen que “deshacerse” del resto de monitos y ese pequeño se lo lleva el prota, que para algo está.

Y se encariña, y resulta que el monito es súper listo también, porque la madre le ha pasado la inteligencia que le dieron con el medicamento que estaban probando, y, atención, eso lo saben porque tiene los ojos verdes. Luego le enseñan a hablar el lenguaje de signos. Y un día sale de casa porque quiere jugar con los niños y le pilla el padre de los niños y le hace una herida. Así que el prota lo lleva al zoo para que lo mire la veterinaria buenorra con la que se acaba liando, claramente.

 Por cierto, yo también llevo  a mi mono al zoo cuando le pasa algo. La consulta entra en la entrada. Pero no hay veterinarios buenorros.

  En fin, que el prota empieza a tratar a su padre, que también está enfermo, con su medicamento experimental y mejora. Así que está todo emocionado, porque además tiene una novia buenorra.

 Pero el vecino asquerosillo empieza a atacar al abuelito porque ha empeorado otra vez, ha salido de casa y se ha subido a su coche dándole unos golpes. Y claro, el mono sale a atacar al asquerosillo, que llama a la policía y se llevan al monito a un centro de monitos, donde al principio lo atacan pero luego se hace el amo del corral. Tan amo que un día sale de allí, va a su casa, coge los medicamentos que está estudiando el prota y los suelta en el centro para que todos sean inteligentes.

Y a partir de entonces todo son monos destrozando cristales, (que digo yo, si son tan listos ¿no saben abrir puertas?), atacando a todo el mundo, sacando monos de  no se sabe donde, (que en un momento son 100, al siguiente 200, al siguiente 3.000.000)

Y ya no pasa nada más. Están los monos corriendo por la ciudad y por el puente de San Francisco y hay niebla y entonces son Gorilas en la niebla. Y ya está. Fin.

Bueno, alguna secuela de la precuela tienen pensado hacer, porque luego vimos al asquerosillo del vecino poniéndose enfermo. Y es que el medicamento que hace a los monitos listos, hace que las personas enfermen.



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