Nueva cerveza hecha con oro Gold Faust
Fuente: Barman in Red.
21 del 12 de 2011
La técnica de fabricación es muy simple. En cada botella se coloca una lámina muy sutil, de dimensiones 8 por 8 pulgadas de oro puro, es decir de 24 quilates. El chorro de cerveza entrante bajo presión la rompe en trocitos diminutos hasta que se obtiene una suspensión de oro.
Cada botella de 0,7 litros contiene tan solo 18 miligramos de oro, el efecto visual hace que el consumidor vea suspenderse el oro en la cerveza, incluso antes de abrirla. Las partículas de metal son bien visibles en el envase y ‘se inflaman’ tras cada sacudida con millares de chispas doradas. La impresión que se produce en quien la observa es mágica: precisamente a ella se refería Pieton, cuando buscaba un nombre ‘alquímico’ para su producto.
Marek admite que hay gente en la que su bebida despierta el esnobismo, hasta que hablan de una profanación de las tradiciones cerveceras checas, que datan de la época medieval. Pero la demanda del mercado deja atrás todas esas críticas. El empresario afirma que el segundo lote de la cerveza Gold Faust será mayor.




