La Herramienta Olvidada
Fuente: Reflexiones con el pastor Saúl Guevara, de iglesia el Renuevo.
6 del 2 de 2012
| Madre corrigiendo a su hijo |
EsaPalabra eterna e inmutable nos enseña:
- "La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre." Proverbios 29:15
- "La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él." Proverbios 22:15
- "El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige." Proverbios 13:24
![]() |
| Travieso y necio. |
Losniños que no aprenden las consecuencias desagradables del malcomportamiento, se crían confundidos y sin la capacidad dedistinguir entre lo malo y lo bueno. Llegan a ser consentidos yegoístas. Ahora bien, Tus hijos no son tus hijos, tus hijos son deDios. Salmo 127:3 "He aquí, herencia de Jehová son los hijos;Cosa de estima el fruto del vientre." Esto significa que loshijos son posesión de Dios y están encargados a nuestro cuidado. Yaque somos sus guardianes, no debemos hacer con ellos lo que nosplazca.
La Vara Y La Corrección
Lavara no debe ser un palo grande que haría daño serio al cuerpo delniño, sino una regla la cual resuena en la piel pero no daña elcuerpo. Y debe aplicarse de una a dos veces sin ira. Si la Bibliaespecifica la vara, creo que ella es mejor que la mano, la cualmuchas veces no duele, especialmente si hay pañales o pantalonesgruesos. He visto a madres que dan con la mano a sus niños loscuales se van riéndose. Así aprenden a burlarse de la disciplina yla autoridad. Lavara es un instrumento importante en la disciplina de nuestros hijos.No es fácil de usar debido a que va contraria a la enseñanzamoderna. El mundo ha corrompido el concepto "amor" de talmanera que declaran que dejar que un niño haga sus propias cosas esuna expresión de amor. También declaran que el azotar al hijodesobediente, es equivalente a abuso de niños. Las Escriturasenseñan algo totalmente diferente. Pues el Dios que nos ordena aamar y no odiar, también declara: "El que detiene el castigo, asu hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.” Proverbios 13:24
| Siempre pendiente de sus hijos |
Elamor está incompleto sin la corrección de la vara y la reprensión.Pero la vara siempre fue el instrumento usado para administrardisciplina correctiva y física. En algunas culturas talvez sea unpalo, un cincho, una correa o una regla firme. Pero cualquiera quesea el instrumento, este es la vía usada para hacer regresar alcamino correcto, al niño porfiado y caprichoso. Los verdaderoscreyentes sabemos que desde el momento que estos niños sonconcebidos, ellos son pecadores. Si no somos segados por supreciosidad, podremos verlos proyectando desde su infancia, esadesgraciada naturaleza pecaminosa. Dios declara que el niño nodisciplinado y consentido a su voluntad; trae vergüenza a su madre.No se puede concebir una representación mas clara de miseria yruina. Usar la vara de la manera correcta, requiere amor (amor a Diosy amor al niño). Muy a menudo cuando la disciplina física es usada,esta es aplicada como resultado de enojo, y es allí cuando el abusodel niño sí se hace realidad.
Nosotros,los padres que tenemos la responsabilidad de disciplinar a nuestroshijos, debemos siempre hacerlo bajo la autoridad de Dios y de lamanera que demuestre el amor de Dios y su actitud. Dios no nos abusaen Su castigo, El lo hace en amor. La disciplina bíblica tambiénrequiere palabras de amor. Cuando lleguemos a entender esa preciosaverdad entonces podremos expresar nuestro amor por nuestros hijosespecialmente cuando somos llamados a usar la vara. Debemosasegurarles que la vara es administrada con un corazón lleno de amorpor ellos. Es una cosa terrible cuando personas que declaran sercristianos castigan corporalmente a sus hijos sin reprenderlosprimeramente ni tampoco les enseñan del amor de Cristo. Tampocodebemos olvidar que acompañando a la reprensión está la oración,esta pone al padre como al niño cerca del Señor. No se puede sobreenfatizar la necesidad de la oración en la disciplina y lainstrucción de nuestros hijos.
| Hijo educado: cero enemigos, cero problemas. |
Primeramentedebemos repetidamente acercarnos a Dios buscando el sustento delSeñor y como y cuando debemos disciplinarlos. Necesitamos pedirgracia para tener el deseo de obedecer Su Palabra y reverenciarhumildemente ante Su instrucción sabia. Debemos orar por nuestroshijos. Debemos hacer eso personalmente mencionando a cada uno por sunombre y por sus necesidades específicas más de una vez. No haymayor bendición para nuestros hijos como hijos de Dios, que el tenerpadres temerosos de Dios quienes obedecen a la Palabra de Dios.Padres quienes usan la vara y la reprensión cuando Dios la requiere.Amen.




