Hace dieciocho años, durante la edad dorada de los salones recreativos en España, un servidor gastó decenas y decenas de monedas de 25 pesetas para disfrutar del juego que comentamos hoy.
Como un absoluto videoadicto, uno ya no sabía la manera de conseguir más dinero para echar a la maquinita.
Los recursos eran los habituales en la [...]