Que los japoneses están locos ya lo sabemos.
Que parte de esa locura incluya ir a conciertos de la cantante virtual de moda ya es rozar el frikismo máximo. Ojo al concierto después del salto.
Japón es amor
Hatsune Miku es un holograma 3D con canciones pegadizas, buena presencia y sin falsete. Ya quisiera Ramoncín cantar así. Ojo, King Fried Chicken, esto no es un reto para que versiones