El regalo de Dios

Fuente: Ministerios Vive y Piensa.
15 del 9 de 2011

Simplemente quiero dar gracias a Dios por todo lo que me ha regalado. Son tantas sus bendiciones que es imposible contarlas todas!

Algunas de ellas son las siguientes, que encuentro en Isaías 58:9-12:

“Te pastoreará siempre.” Dios es mi pastor, y como tal, Él siempre me va a cuidar y guiar a lugares de pastos frescos. Recuerda que Él te dijo: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.” Juan 10:11. A Jesús le interesa que siempre andes por el buen camino, e irá donde sea a buscarte, porque Él te ama con amor eterno!

“Saciará tu alma.” Si Jesús es tu pastor, tendrás la mejor comida espiritual. Te alimentará con lo mejor: El Salmo 81:16  dice “Y a ti te alimentaría con lo mejor del trigo; con miel de la peña te saciaría.” Esto le hubiera ocurrido a Israel si hubiera atendido a la voz de Dios.


“Dará vigor a tus huesos.” Hay dos clases de fuerzas para el débil:
1-    La fuerza que Dios da. “Él (Dios) fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil.” Isaías 40:29

2-    La fuerza que el gozo de Dios da. “Luego Nehemías añadió: «Ya pueden irse. Coman bien, tomen bebidas dulces y compartan su comida con quienes no tengan nada, porque este día ha sido consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, pues el gozo del Señor es nuestra fortaleza.»”Nehemías 8:10

“Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” 2 Corintios 12:10

No hay mejor energía que el gozo de Cristo en tu vida!

“Serás como manantial de aguas.”
Una persona llena del río de Dios salpica de vida a otros, porque está llena del Espíritu Santo. “En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: — ¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.” Juan 7:37,38.

No faltarán palabras a tu boca. Cuando se te presente la oportunidad, podrás hablar y compartir de Dios sin temor, porque Él estará contigo, como estuvo con Isaías: “El Señor omnipotente me ha concedido tener una lengua instruida, para sostener con mi palabra al fatigado. Todas las mañanas me despierta, y también me despierta el oído, para que escuche como los discípulos.” Isaías 50:4.

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