Concierto de las Fiestas Demoscópicas de Mondo Sonoro
Fuente: El perfil de la tostada.
10 del 2 de 2012
Sala Joy Eslava - Madrid (09/02/2012). Son las
19:30 y como de costumbre llego tarde... en este caso la cita era en la
sala Joy Slava para ver al Columpio asesino. El año pasado fue
catalogado como mejor grupo nacional por la revista Mondo Sonoro y la
curiosidad hizo que me acercase a escucharlos. Antes de su actuación
tocaron Calimä ante un público que lentamente iba entrando en la sala o esperaba turno para dejar los abrigos en el ropero.
Le llegó el turno a Bravo Fisher . Subió al escenario con su ukelele e hizo que el público se moviese a ritmo tecnopop acompañado por Daniel Prieto de Niño Burbuja. Sus temas tienen la intención y las ganas en el envoltorio pero dentro no encontramos ninguna sorpresa que entusiasme y el único tema que tiene en castellano podía estar perfectamente guardado en un cajón hasta encontrarle un buen traje literario. Se encontró con problemas de sonido durante la actuación y más de uno se tapó los oídos ante ante los chirriantes acoples su guitarra acústica y el micrófono. Al menos, supo sobreponerse con gran estilo y tablas.
Lo que no acaba de convencer son las programaciones que acaban y se entrelazan con demasiada brusquedad.
Para terminar la noche, El columpio asesino hizo que sus fans saltasen con los temas de su último disco "Diamantes", cuyo manido tema "Toro" corearon en
medio de un pogo que podría considerarse azucarado, infantil o incluso
ridículo. Y es que cada vez que escucho la canción provoca en mi una
sensación de vergüenza ajena y de patetismo existencial que me inunda de
pies a cabeza.
Por lo demás todo correcto, clones con el pelo de lado, gafas de pasta, chicas ridículas sacándose fotos en la zona VIP ya de paso pues aprovecharon para llevarse las colonias que había de promoción, gente hinchándose a canapés en la zona de prensa sin prestar atención a lo que ocurría en el escenario, y alguno babeando al ver alguna famosa que se acercó hasta la sala, vamos ninguna novedad.
María Novoa






