Capítulo LXXIX: Bye Swissport.
Fuente: 2010 Odisea en mi espacio.
10 del 2 de 2012
No es el trabajo de mi vida, la empresa lo es mucho menos, pero voy a echar tan en falta la vidilla del aeropuerto. Vale, ya no volveré a pelearme con ningún pasajero, ni a recibir insultos de nadie. Se acabaron los madrugones para sólo trabajar dos horas, se acabaron los quebraderos de cabeza cada vez que descuadra un vuelo, correr por la terminal de una puerta a otra, embarcar sola con la responsabilidad de tener que sacar el vuelo en hora. Se acabó todo eso. Pero es que también se acaba el compañerismo, las risas cómplices, la sensación de familia, el trabajo en equipo. Se acaba ver la ilusión en los ojos de un niño que sube a un avión por primera vez, las familias despidiéndose con lágrimas en los ojos junto al control de seguridad, las parejas fundiéndose en el último beso hasta dentro de mucho tiempo. Se acaba ver amanecer en Barajas y la gratitud de los pasajeros cuando los tratas bien. Se acaban los desayunos mediterráneos en la cafetería con los compañeros y las historias que surgen al abrigo de un uniforme.
Y yo sólo puedo llorar, de enfado pero también de gratitud. Han sido seis meses increíbles en los que he coincidido con gente maravillosa. Gracias Bea H, Sharon, Ivana, Irene, Marta E, Ilinca, Ali F, Bea C, Jonathan, Tarik, las dos ana Muñoz, Marisol, Soraya, David Boquete, las Musat, Eugen, mi Alvarito, Kriss L., Chema, Sergio, Estefi, Dani, Óscar y tantos otros, gracias por todo de corazón. Ustedes son los que hacen grande a swissport y lo que realmente voy a llevar mal cuando acabe el domingo.
Gracias a operaciones: Alberto, Guerrero, Plate, Eugenio, Ángel, Izquierdo, Goas, Nacho, Pablo, Fernández, etc, etc. Gracias, de verdad!
Se acabó un ciclo, quizás de mis favoritos en mi vida. Nos veremos y siempre con una sonrisa.
Bye swissport.
