Blowing in the wind: un canto profético de Bob Dylan
Fuente: Libros y Vídeos cristianos.
4 del 2 de 2012
La canción Blowing in the wind, en español "Soplando en el viento", del inolvidable Bob Dylan, es una verdadera proclama profética, y aunque la canción ya tiene sus años, su llamamiento a la conciencia de la humanidad tiene plena vigencia para el convulso mundo de hoy.
La paz, el logro de la justicia, sigue siendo tarea pendiente para la generación del tercer milenio, y no porque falten llamamientos reiterativos a la conciencia humana, voces que se escuchan y que intentan alzarse frente a la sordera de los poderosos, los que verdaderamente controlan el poder en el mundo.
No han bastado los sufrimientos de todas las guerras, el derramamiento de sangre de tantas víctimas inocentes.
Cuando miramos de cerca, y analizamos los conflictos, nos percatamos que el origen de este desorden está casi siempre en la injusticia, y en el uso de la violencia para combatir la misma violencia que generan las injusticias humanas. Es la espiral de la maldad y del desamor entre los seres humanos.
¿Qué hacer?, ¿dónde está la respuesta? En su lenguaje poético Dylan señala al viento, que es un signo universal de la vida que palpita en el respirar del aire. Para la Biblia, precisamente, el viento es el ruah de Yahvé, su espíritu que sopla y comunica la vida.
Sí, recibir el Espíritu, escuchar al viento, ese es el camino para sanar el corazón humano. Porque el problema de fondo es muy profundo, la raíz de todas las guerras e injusticias están dentro de nosotros, en la división de un corazón roto por el odio y la codicia, un corazón de piedra que se ha vuelto insensible ante el sufrimiento de sus hermanos y hermanas, que es capaz de ver como "normal" el dolor de su prójimo, especialmente de los más pobres e indefensos.
Por eso hemos de buscar la sanación del corazón, la liberación de todos los odios e idolatrías que alienan los más puros anhelos de paz y justicia de la humanidad.
Venga sobre esta humanidad herida tu ruah, Señor, la fuerza sanadora y vivificadora de tu Espíritu de amor, el único que puede liberarnos y restaurar en cada uno de nosotros el milagro de la paz y la fraternidad.
Una excelente canción para compartir con los alumnos y alumnas en clase de Religión, sobre el tema de la paz y el compromiso por la justicia y la solidaridad.



